6 pasos para hacer una cata de vino con amigos

Organizar una cata en casa con amigos puede ser una experiencia diferente y divertida.

Independientemente de vuestro nivel con respecto al mundo de la enología, podéis pasar un buen rato catando distintos vinos. ¿Quieres ser el perfecto anfitrión? Sigue estos pasos…

  1. ¿Algo de comer? Sí, por favor

No es recomendable comer mientras se realiza la cata, con la excepción de pan o galletas, que ayudan a restablecer tu paladar “a modo de fábrica”. Así puedes empezar de cero a volver a catar otro vino, sin los matices del anterior.

No obstante, una cata con amigos no es una cata si después no tiene una comida o una cena, así que trata de buscar los mejores maridajes y termina la velada de la mejor forma posible.

  1. Elige la temática de la cata

Una de las partes más importante en la organización de cata de vinos es decidir qué tipo de cata vamos a realizar. No hay una idea para cada momento o una tipología ideal para satisfacer a tus invitados pero, a menos que seas un experto, te recomendamos las más frecuentes: por zona productiva (Rioja, Ribera…), por tipo de vino o incluso por variedad de uva.

  1. Cuida la decoración y los detalles

A pesar de su indudable atractivo, olvídate de las flores, los perfumes, las velas o cualquier otro elemento que pueda alterar los olores. Es necesario que la reunión se realice en un lugar aislado de olores extraños y que cuente con buena ventilación. ¿Acabas de pintar el salón o has barnizado los muebles de la terraza donde vas a realizar la reunión? Entonces tal vez no sea el mejor espacio para ello.

La temperatura ideal, sobre los 20º, y el momento más adecuado, próximo a la hora de comer o de cenar, que es cuando nuestros sentidos se agudizan y mejor podremos captar todos los detalles de cada vino.

La copa perfecta es incolora porque nos va a permitir apreciar mejor el color de los vinos, y asegúrate de disponer de un espacio blanco sobre el que poder proyectar la propia copa. Un mantel de este color sería perfecto.

  1. No te quedes corto…ni largo

Con una botella de vino puedes obtener entre 8 y 12 copas. Para la cata, con cuatro vinos por persona es suficiente, a no ser que seáis expertos en la materia y os atreváis con más, sabedores de que no perderéis la atención por el siguiente vino.

  1. Ordena por potencia

El orden de la cata lo establece la fuerza de cada vino: primero los más suaves, luego los más intensos. Así el olfato no se satura. Entre cata y cata, podéis aprovechar para comentar vuestras impresiones sobre el vino que acabáis de probar.

  1. Juega con el vino

Puedes facilitar a tus amigos papel y lápiz para hacer anotaciones y puntuar cada vino entre 0 y 10. Así sabréis si vuestros gustos coinciden. Una vez probados todos los vinos, podéis tapar la etiqueta y tratar de adivinar cuál es el que estáis degustando. Si te gusta hacerlo de una manera más profesional, es posible adquirir un kit de cata.

¿Os atrevéis con una cata a ciegas? Podéis intentar describir y puntuar cada vino sin tener ningún tipo de información previa. Hay quienes son capaces de intuir marca, variedad de uva o incluso el año de cosecha.